
Que te quise no lo niego,
que no te quiero es verdad,
gozar del amor es triste,
como yo he gozado ya.
Yo sembré en una maceta,
la semilla del engaño,
con lágrimas la regué,
y la flor salió llorando,
tuvo la culpa el querer.
A orillas de la rivera,
está la virgen de flores,
patrona de Encinasola,
reina de los corazones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario